Bosch y el siglo más corto……………..Autora: Margarita Cedeño de Fernández

juan bosch

El destacado historiador Eric Hobsbawm dedicó sus dos grandes obras al análisis de lo que llamó “el largo siglo XIX” y el “corto siglo XX”, donde planteaba que el primero se extendió desde la Revolución francesa del 1789 hasta el inicio de la Gran Guerra en el 1914, y el segundo inicia con la caída de los grandes imperios y las cimientes de la Revolución bolchevique de 1917, concluyendo con la caída de la Unión Soviética en el 1991.

Este concepto del “corto siglo XX”, aunque fuera desarrollado por Hobsbawm, fue planteado la primera vez por Iván Berend de la Academia Húngara de Ciencias, buscando destacar que el siglo XX no agotó sus diez décadas, sino que se circunscribió al período entre 1917 y 1991.

En este 2017, la Revolución bolchevique llega a su centenario, una oportunidad extraordinaria para pensar la historia del siglo XX, tal y como lo plantea el extinto Tony Judt en su reconocida obra.

Y aunque lo más probable es que los debates sobre el tema estarán centrados en el auge y la caída del comunismo, del socialismo y la esfera soviética, no menos cierto es que la lectura de los postulados de Marx y Engels, que inspiraron el trabajo político de Lenin, nos recuerdan la importancia de las luchas populares, en la construcción de sociedades más incluyentes y que respondan a los reclamos populares.

Para el Partido de la Liberación Dominicana, la conmemoración de este centenario es significativa, puesto que nuestro fundador, el maestro Juan Bosch, sustentó parte de la formación del PLD en la experiencia que resultó de la Revolución bolchevique, influenciado por ello en su período de exilio voluntario entre 1966 y 1970.

En el contacto con los países de la Europa del Este, de influencia soviética, se abrieron las puertas del marxismo para Bosch, aunque siempre mantuvo su distancia hacia la aplicación política, económica y social que los soviéticos habían hecho del marxismo.

A partir de su exilio, la autocrítica permeada por la influencia marxista en el pensamiento del profesor Bosch, inspira la creación de una nueva estructura política, capaz de responder efectivamente a las aspiraciones de la mayoría, en contacto directo con el pueblo y con una estructura política cuya concepción, organización y desarrollo, represente “una vanguardia”, donde sus militantes sean “revolucionarios”.

Quizás una de las obras políticas más importantes de la América del siglo XX, es el resultado del análisis pormenorizado de los escritos de Lenin sobre el imperialismo, y el desarrollo de una tesis única e innovadora para la región, como lo fue “El pentagonismo sustituto del imperialismo”. Hoy más que nunca, tiene vigencia renovada la descripción del sistema de toma de decisiones de la Casa Blanca que realiza Bosch en dicha obra.

Siempre recuerdo la interesante conferencia del amigo Juan Luis Cebrián, del periódico El País de España, dictada en Casa de América de Madrid en el 2009, donde alega que la deriva intelectual de Bosch hacia el marxismo, surge de su desencanto por los experimentos fallidos de las democracias de entonces en América Latina.

Sin embargo, como afirma Mabel Caballero en su ensayo “Juan Bosch en el tránsito del positivismo al marxismo”,  lo cierto es que Bosch radicalizó sus pensamientos en su encuentro con Marx, sobre todo en cuanto a la labor de los partidos políticos y el liderazgo del país, lo que resultó en una nueva organización basada en la visión marxista del papel del partido y de los líderes en la historia.

El impacto del “siglo más corto” en el pensamiento de Bosch, la influencia de Marx y Engels en lo que es hoy el modelo constitucional del Estado Social y Democrático de Derechos, el rol de la organización política en el ámbito soviético a la hora de concebir al PLD, y muchas otras razones más, hacen de la Revolución bolchevique y del siglo más corto, un momento de influencia histórica en Bosch, el PLD y sus herederos.

                                           

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